En alta mar, las rocas maravillosas y lejanas siembran la superficie marítima
y son accesibles en barco. Colores, naturaleza, tamaño, interés: cada una de
estas islas es única, cada archipiélago tiene su historia.
Las más conocidas son las islas de Hyères o ""islas de Or"" –
Porquerolles, Port Cros y la isla del Levant. Esta trinidad paradisíaca está
bien comunicada, poseyendo bellísimas playas pero también senderos sombreados.
En Var también, frente a Bandol, esta vez, las islas de Azur son ideales para
bellas escapadas familiares. La oportunidad de hacer una expedición a las
Envíes, para visitar la Fundación oceanográfica Paul Ricard. En cuanto a la
pequeña Isla Verde, situada a unas brazadas de La Ciotat, puede irse a nado y
dar su vuelta sin problema.
Islas de Lerins, Saint-Honorat y Sainte-Marguerite afloran frente a
Cannes. La primera conserva su destinación espiritual. La segunda propone a
los visitantes sus calancas, su sendero botánico, su fuerte y su museo.
En cuanto a las Islas de Frioul, salvajes y desiertas, brindan al sol la
calcárea blancura de sus maravillosas calas.