Desde siempre, la ciudad se caracterizó por un cierto estilo afable de vida. En el XIX, Felix Martin, ingeniero de Caminos, Canales y Puentes, la transformó en una ciudad costera muy afamada, aprovechando la inauguración en 1864 de una vía férrea. Frecuentada por numerosos artistas, la ciudad se convirtió en el motivo preferido del pintor Eugène Fromentin, y en lugar de residencia de Picasso, Ziem, Apollinaire, Saint-Exupéry...
Actualmente, Saint-Raphaël está catalogada como "Estación de vela", por el gran número de actividades náuticas que pueden practicarse.