Uno de los más bellos ejemplares de la arquitectura gótica del XIV, inmensa fortaleza en pleno centro de Aviñón. De los siete Papas franceses que tuvieron su sede en Aviñón, de 1309 a 1376, sólo dos fueron los artífices de esta monumental fortaleza. Benito XII (1334-1342) construyó el "Palacio Viejo", austera ciudadela que conserva el espíritu monacal del convento de Citeaux, de donde provenía su sucesor, Clemente VI (1342-1352). Este último edificó un auténtico palacio, el Palacio Nuevo, de proporciones grandiosas y suntuosamente decorado.