Constituye un lugar de tranquilidad a mil leguas imaginarias de nuestra
sociedad trepidante prestando también su decorado a manifestaciones de todo
tipo: conciertos de música, exposiciones. Iglesias, monasterios, abadías,
sinagogas, los lugares sacros nos revelan a cada vez que el alma de Provenza
contiene una atmósfera singular con una tranquilidad absoluta. Algo de paz,
durante al menos una o dos horas...